Pareja que ronca, ruido de la calle, vecinos con otro horario: la mayoría de quienes compran tapones para dormir por primera vez tienen tres preguntas. ¿Oiré el despertador? ¿Molesta si duermo de lado? ¿Y me acostumbraré? Aquí las respuestas, lo más concretas posible.
¿Oiré el despertador?
Sí. Los tapones con SNR 22 dB (Sleep+) o SNR 27 dB (Soft+) bajan el nivel, no lo apagan. Un despertador junto a la cama está a 70 a 80 dB; tras la atenuación siguen llegando unos 45 a 55 dB, más que un dormitorio en silencio. La diferencia con los ronquidos: el despertador es una señal nueva y cambiante, el ronquido un ruido uniforme que el cerebro ignora más fácilmente con tapones. Quien aun así dude, las primeras noches pone el móvil en vibración bajo la almohada. Más sobre el cálculo en la guía ¿Qué es el SNR?.
Dormir de lado: ¿molesta?
Depende de cuánto sobresalga el tapón de la oreja. Los Sleep+ tienen dos láminas y un vástago corto que queda plano en el pabellón; para eso están hechos. Los Soft+ son más blandos y atenúan más, pero sobresalen algo más. Regla práctica: quien duerme casi solo de lado y con almohada blanda suele estar bien con ambos. Quien tiene almohada firme o apoya la cabeza en el brazo, elige los Sleep+. Cuál te conviene está detallado en la comparativa ¿Sleep+ o Soft+?.
Las primeras noches
Cuenta con tres a cinco noches de adaptación. Al principio notas tu propia respiración y el latido; eso pasa. Colócalos bien: tira de la oreja hacia arriba y atrás con la otra mano, introduce el tapón con un ligero giro hasta que las láminas cierren el conducto. Demasiado profundo es tan malo como demasiado suelto. Si a los diez minutos molesta, sácalo y vuelve a ponerlo; el problema es la colocación, no el oído. Y: primero unas tardes leyendo, luego la primera noche. Quien quiera aguantar toda la noche a la primera, abandona antes.
Higiene con uso diario
Cada mañana aclarar, dejar secar, al estuche. Con uso diario las láminas envejecen antes, así que revisa con regularidad grietas y zonas duras. La guía completa está en el artículo Limpiar y cuidar los tapones.
Cuándo los tapones no son la solución
Con dolor de oído, un resfriado con presión en los oídos o tras un tratamiento del oído, habla antes con el médico. Y si los ronquidos de la pareja van acompañados de pausas respiratorias nocturnas, eso es cosa del médico, no de los tapones.
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