La concentración, es decir, enfocar la atención de forma deliberada en una actividad concreta, es muy importante en el día a día escolar. Sin embargo, a los niños no siempre les resulta fácil dirigir su concentración hacia las tareas escolares o la materia de estudio. Influyen distintos factores, como las distracciones externas, la sobrecarga o la falta de interés.
La capacidad de concentración se desarrolla ya en la etapa infantil y se va perfeccionando durante la etapa escolar. Aunque no se puede entrenar por completo, sí hay formas de fomentar la atención. En este artículo hemos reunido 5 consejos eficaces.
Consejo 1: Minimizar los factores de distracción
Demasiados estímulos externos, tanto visuales como acústicos, pueden afectar mucho a la concentración, ya sea en casa con los deberes o en el colegio, por ejemplo durante un examen. Por eso es importante minimizar las distracciones externas. La radio, la televisión y los móviles deben estar apagados mientras se estudia y la habitación debe estar lo más tranquila posible. Por desgracia, no siempre es posible controlar los ruidos del entorno, lo que puede resultar muy agobiante sobre todo para los niños sensibles al ruido, ya que el ruido afecta negativamente tanto a la concentración como al nivel de estrés. Por suerte, hay una solución sencilla.
La protección auditiva infantil, como las orejeras Kiddies de Schallwerk, no debería faltar en ninguna mochila escolar. Son ligeras, compactas, cómodas y, sobre todo, eficaces. Gracias a la diadema ajustable se adaptan a niños de entre 1 y 16 años aproximadamente y crecen con ellos durante años. Las Kiddies reducen el ruido y ayudan así a los niños a concentrarse mejor y a calmarse. Además protegen frente a la sobreestimulación, por lo que también pueden usarse en el día a día. También en eventos ruidosos, como el carnaval, conciertos o ferias, la protección auditiva protege eficazmente del ruido y, con ello, de daños auditivos permanentes.
Consejo 2: Estilo de vida saludable
Dormir bien, moverse lo suficiente y llevar una alimentación sana son la base de una mayor concentración. Las comidas variadas y el ejercicio al aire libre activan el metabolismo y favorecen la atención.
Consejo 3: Evitar la sobrecarga
La presión y el exceso de tareas pueden reducir la motivación para aprender. Es importante lograr un volumen de estudio equilibrado y dejar para más tarde las tareas menos urgentes.
Consejo 4: Usar métodos de aprendizaje variados
Aplicar distintos métodos de aprendizaje permite aumentar la concentración. El principio de Pareto y estudiar con un compañero son ejemplos de ello. Los medios digitales también pueden resultar motivadores y fomentar la concentración. Eso sí, es importante acompañar a los niños más pequeños en el uso de estos medios.

Consejo 5: Apoyar de forma específica la motivación para aprender
La falta de ganas de aprender puede afectar a la concentración. Las pausas y los elogios son dos elementos clave para aumentar la motivación. En lugar de críticas, es importante elogiar el esfuerzo realizado. Las pausas deben aprovecharse bien: el movimiento y el aire fresco ayudan. Los niños necesitan pausas con más frecuencia que los adultos para mantener la atención.
En resumen, con estas estrategias variadas se puede reforzar eficazmente la capacidad de concentración de los niños. Creando el entorno adecuado, apoyando el proceso de aprendizaje, poniendo a su disposición recursos como la protección auditiva y fomentando la motivación, podemos contribuir a que los niños desarrollen todo su potencial.
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